La nanofiltración molecular es el corazón tecnológico de Enviora. Desarrollada en colaboración con el Instituto de Tecnología Química de Valencia, esta tecnología propietaria permite separar contaminantes a escala molecular y recuperar agua residual industrial con una pureza apta para síntesis química.
El sistema combina cinco etapas de filtración progresiva: pretratamiento, coagulación, nanofiltración molecular, ósmosis inversa y pulido final. Cada etapa elimina un rango específico de contaminantes, desde sólidos en suspensión hasta iones disueltos y materia orgánica.
Resultados medibles
Los datos operativos de la planta piloto demuestran una recuperación del 94 % del agua entrante, frente al 60-70 % habitual en sistemas convencionales. El permeado obtenido presenta una conductividad inferior a 5 µS/cm, cumpliendo los requisitos de agua ultrapura para la síntesis de AdBlue® y anticongelantes.
"La nanofiltración molecular no es una mejora incremental, es un salto cualitativo", explica el equipo de I+D. "Nos permite trabajar con aguas residuales que otros procesos no pueden tratar y obtener un agua de proceso de mayor calidad que la del grifo".
La tecnología está protegida por dos patentes y ha sido validada por el Instituto Tecnológico del Agua. El siguiente paso es escalar el sistema a la planta industrial de Alicante, donde entrará en régimen continuo antes de fin de año.
